domingo, 3 de abril de 2011

La otredad en la pelicula "Entre Nos"


La película Entre nos, retrata la experiencia de los inmigrantes centro y suramericanos que se enfrentan a una nuevas condiciones laborales y culturales en Estados Unidos. El primer obstáculo y principal factor que los delata en el país extraño como foráneos, como los “otros” que ahora son, es el idioma. Mariana, la protagonista de la película y madre de dos niños pequeños, no sabe nada de inglés, por lo que una vez su esposo la abandona se ve totalmente incapacitada para conseguir un trabajo.
Ante esta imposibilidad, Mariana ve como opción de trabajo vender empanadas, elemento que por extraño que parezca puede ser un elemento de “colombianidad” y de identidad, en cuanto que es un producto típico en nuestro país y nuestra cultura.
Cuando Mariana está realizando este trabajo, se la muestra en medio de la gente que pasa y ella parada, en medio del gentío pregonando en español sus empanadas. La gente que pasa la mira con extrañeza y la esquiva por varias razones: primero está vendiendo parada en la calle, no tiene una oficina, un lugar fijo de trabajo, su lugar es la calle misma; segundo lo que vende es extraño para los incautos transeúntes, no hace parte de sus tradiciones, de su gastronomía, es algo ajeno y tercero, lo hace en un idioma que por se diferente en vez de convocar genera extrañeza y desconocimiento.
El esfuerzo que hace Mariana por sostener a su familia vendiendo empanadas en la calle no es suficiente para mantener unas condiciones de vida digna y poco a poco va perdiendo sus cosas hasta terminar literalmente en la calle. Curiosamente las personas que le ayudan en sus peores momentos son personas que de una u otra forma son los “otros”, los diferentes a los norteamericanos. El señor del reciclaje, no es caracterizado como una persona igual a la mayoría de norteamericanos, es un señor de piel negra, perteneciente a una raza que a duras penas en la actualidad es tratada como igual a las demás. Él les permite trabajar en ese negocio, y si bien en principio les obliga a pagar por permitirle seguir en el negocio, rápidamente se le nota la intención de ayudarles y la alegría que le da cuando les va bien en el trabajo y se ganan un buen dinero. Otra persona que les ayuda es la dueña de unas piezas, igual que el señor del reciclaje, a ella en principio sólo le importa su propia conveniencia y bienestar por lo que no quiere arrendarle a Mariana y a sus  hijos una pieza, sin embargo, cuando Mariana se indispone no duda en dejarlos quedar. Luego cuando se da cuenta del embarazo de Mariana le ayuda a abortar y deja que se quede en la pieza aunque no pueda pagar cumplida las cuotas. La misma dinámica se ve en el caso de los niños: cuando están jugando los niños en la calle se puede apreciar la el rechazo al otro, y la reticencia y el miedo que sienten; sin embargo, la única niña que se interesa por jugar con ellos, que no los ve como unos extraños es una niña de ascendencia oriental. Vemos pues cómo las personas que más se solidarizan con María y sus hijos son personas que también  hacen parte de eso “otros” que son discriminados de la sociedad latinoamericana, en la de donde se es y el de donde viene terminan siendo factores determinantes para el desarrollo de la vida de todos los inmigrantes.

Natalia Silva R.

Un problema de identidad. Sobre la película Entre Nos. Por Alexánder Arboleda Bedoya.

En la película Entre Nos, se muestra una pérdida paulatina de la identidad con relación a factores que la absorben, o que la obligan a supeditarla.  La convivencia en una cultura ajena se convierte en un factor de supervivencia, sobre todo con relación a la conservación de los valores que el individuo puede considerar como propios de su cultura.
Estar en el afuera difumina todo concepto que se tenga previamente sobre lo propio.  La cuestión de tener que mantener una estabilidad económica es más prioritaria que una posible “reivindicación” de la cultura en otros estadios. Aunque en  la película se muestren  ciertos símbolos de un posible vínculo con la cultura colombiana –v.gr.: el idioma, la música, la comida, el hecho de vender otro tipo de productos relacionados con la gastronomía local-, éstos pierden importancia con respecto a la absorción de un factor cultural más grande.
Sin embargo, la película retrata un problema bastante grave: el hecho de que el individuo esté constantemente en la búsqueda de un lugar propio, fuera de su lugar de origen, es síntoma de una pérdida cultural cada vez más grande en esta sociedad, especialmente la colombiana. De ahí la necesidad de buscar en el afuera aquello que el vínculo cultural no satisface en ningún aspecto.

Las mujeres en la Cultura. Por Alexánder Arboleda Bedoya.

El pasado 8 de marzo de 2011 se realizó en el ITM la conferencia llamada Mujeres en la Cultura. El encuentro tuvo como objetivo el compartir de las experiencias de varias mujeres que laboran en el medio cultural de Medellín, con el fin de ilustrar acerca del rol de la mujer en el desarrollo de la cultura. Obviamente, el hecho resalta por hacer la diferencia entre las costumbres comerciales y superficiales de ese día.
Cada invitada brindó, desde sus respectivos trabajos y experiencias, un conjunto de apreciaciones e ideas sobre lo que ha significado, a lo largo del tiempo, la discriminación en contra de la mujer como persona activa en la construcción de la sociedad.  Las seis conferencistas se mostraron de acuerdo en que se trata de equidad y no de distanciamiento el hecho de que las mujeres asuman un papel más representativo en la vida social.
Algunas de ellas hicieron énfasis en el proceso histórico que las ha llevado a tal posición, así como en las anécdotas personales que las han hecho crecer tanto como personas y profesionales. Es de resaltar en esto, que destacaron la combinación entre conocimiento y emociones, las dos como complementarias para el ejercicio de la creación y del fomento cultural.
En pocas palabras, fue un espacio de equidad, respeto y cultura.

LAS MUJERES Y LA CULTURA

Por: Mónica Islena Díaz Betancur

El pasado 8 de marzo de 2011 se realizó un evento en el ITM, al que fueron invitadas cinco mujeres que trabajan en temas y sitios relacionados con la cultura en la ciudad de Medellín. Juliana Restrepo Tirado, Directora del Museo de Arte Moderno de Medellín; Beatriz Mesa Mejía, Editora Revista Generación Periódico El Colombiano; Azucena Restrepo Herrera, Directora del Parque Explora; Gloria Inés Palomino Londoño, Directora de la Biblioteca Pública Piloto y María Adelaida Jaramillo, Directora de Extensión Cultural de la Universidad de Antioquia.

Las señoras Restrepo Tirado y Palomino Londoño dejaron claro que las influencias (rosca) y los contactos con gente “importante” en el medio siguen siendo una buena forma para obtener diferentes cosas (empleo, premios, etc.) El discurso emitido por estas dos personas deja un mal sabor de boca en muchas personas que pretenden abrirse camino de una forma diferente –una puerta estrellada en sus caras–, el modo de conseguir algo es el mismo en todos lados.

Por otro lado, la señora Restrepo Herrera no sabía de lo que estaba hablando, esto se notó en su oratoria totalmente desarticulada, si bien es cierto que es nueva en el cargo, debió al menos preparar algo para no verse tan perdida.

Seguidamente, la señora Mesa Mejía, un poco más preparada, leyó una pequeña historia en la que contaba sus añoranzas y recuerdos de la infancia, muy bonita por cierto, pero no daba cuenta realmente de las razones que la habían llevado al lugar en el que estaba, hablaba más de sueños y de aspiraciones y no de lo real, es decir, del camino que recorrió ni de la forma en que lo hizo.

Por último, María Adelaida Jaramillo, la única con claridad en sus ideas. En sus palabras se puede ver la experiencia de muchos años –hay que tenerla para no ver todo de color rosa–, fue la única ‘aterrizada’ por así decirlo, sobre todo respecto al tema de la autofinanciación como posibilidad en la que debe comenzarse a pensar la empresa cultural; su punto de vista fue muy acertado dadas las condiciones que pueden presentarse después de un venidero cambio en la orientación del gobierno local; por otro lado, ella misma como Directora de Extensión Cultural de la universidad, está sobrellevando una crisis interna con el tema de los recursos, que ya no son los mismos, tema que conduce a problemas como el sucedido con la Orquesta sinfónica.

Si algo queda claro, es que la cultura no es un juego de niños, es algo serio, un tema al que hay que pensar y repensar constantemente. Por otro lado, el hecho que representa la presencia de mujeres en estos espacios debería ir más allá de eso, la inclusión no es un hecho simple…






¿COLOMBIANIDAD?

Por: Mónica Islena Díaz Betancur




En la película se aborda una problemática muy común en el diario vivir de Colombia, quizá la diferencia se encuentra en la idea de llevarlo afuera, es decir, mostrarlo desde Nueva york, hecho que quizá aumenta el drama, pero que no hace una diferencia real, dado que no es necesario salir del país para terminar en las calles, ocupando el lugar de uno de los mal llamados indigentes. La búsqueda de una mejor vida en Estados Unidos es un sueño viejo, además, está comprobado que no funciona, de pronto para algunos, pero la gran mayoría de emigrantes padecen miles de angustias y de maltratos –la vida y su conservación llegan al límite–.

Y precisamente lo que hace que exista una palabra como colombianidad (entendida como identidad, lo que nos hace colombianos), es porque en el extranjero, el colombiano se manifiesta casi siempre nostálgicamente. No piensa al país; lo siente. Los símbolos exteriores que lo identifican, borran momentánea y circunstancialmente las diferencias regionales. Se es colombiano, no 'paisa', 'costeño' o 'rolo'. En el exterior, se rinde homenaje a una sola tierra. Aunque la situación funesta que desde hace algunos años recae sobre nuestro pasaporte –no abre puertas, las cierra–, una sola identidad, identidad de carácter instintivo aparece entre los colombianos. Ahora bien, ¿Qué nos hace ser colombianos?, las empanadas, el aguardiente, la rumba, el sombrero vueltiao… ¿Son esos nuestros símbolos patrios?, o tal vez Shakira y Juanes. En el extranjero siempre somos los otros –otros entendidos como menos– (narcotraficantes, subdesarrollados, latinos).

viernes, 1 de abril de 2011

Experiencias culturales


El día martes 8 de marzo a las 10:00 de la mañana en el Aula Magna del ITM Campus Robledo se llevó a cabo una conferencia por cinco mujeres que representan la bella labor de educar, divertir, informar, recrear y producir debate y conciencia en Medellín; cinco mujeres que por su labor y desempeño en el ámbito cultural compartieron su experiencia  en el día internacional de la Mujer con estudiantes y profesores.
La conferencia fue abierta por las palabras de bienvenida de Luz Mariela Sosa, rectora del ITM, la cual recordó la importancia del papel de la mujer en el siglo XX y XXI, haciendo énfasis en que las mujeres solo son diferentes a los hombres biológicamente e invitando a las mujeres a jamás sentirse discriminadas por el hecho de ser mujer, pues están en la misma condición que los hombres, de allí las calurosas gracias a las invitadas por ser un digno ejemplo de igualdad de condiciones.
A continuación, la directora de Cultura Científica y Tecnológica, Silvia Jiménez, por medio de un cuento de Marguerite Yourcenar invitó a los asistentes a construir lugares para la creatividad, mundos posibles –en sus palabras— donde la creación cultural, artística y científica sea el medio para lograrlo.
Posteriormente se dio paso a la presentación de las mujeres que han trabajado durante toda su vida en proyectos culturales. La primera en hablar de su experiencia fue Gloria Inés Palomino Londoño, directora de la Biblioteca Pública Piloto de Medellín. Ella hizo hincapié nuevamente en el papel de la mujer en la sociedad, aclaró que no tiene ningún sentimiento frente a la diferencia de ser mujer, y compartió su concepción frente a lo cultural en Medellín; ella cuenta que en la Biblioteca Pública Piloto ha tenido la oportunidad de recrear diferentes escenarios culturales y artísticos donde el conocimiento y el convivir es el móvil accionario; conocimiento que como lo expresa Palomino a pesar del tiempo le sigue causando deslumbramiento desde lo más elemental hasta lo más representativo. La segunda en intervenir fue María Adelaida Jaramillo, Directora de Extensión Cultural de la Universidad de Antioquia. Su experiencia fue muy gratificante para los asistentes, pues siempre ha trabajado lo cultural como asunto público, donde su vocación surge desde la infancia y se ha fortalecido durante su vida. Jaramillo habla de lo importante de trabajar en lo cultural, en la búsqueda del vivir que se hace mediante procesos culturales, ella apunta al compromiso que se debe de tener frente a la cultura de una ciudad o pueblo para fortalecer espacios que den cuenta de un sector cultural apropiado para un público determinado. Asimismo, con su experiencia en instituciones de educación superior Jaramillo da cuenta de un gran proyecto cultural unificador como es la Mesa Cultural conformada por 23 instituciones, 22 universidades y el SENA; donde más de 160 mil estudiantes pueden disfrutar de 10 mil actividades culturales gratuitas para todos los públicos. Así, por último la directora de Extensión Cultural de la Universidad de Antioquia deja abierta la posibilidad de un enorme trabajo en instituciones o proyectos culturales en pos de un fortalecimiento cultural de la ciudad.
La tercera en hablar de lo cultural desde su experiencia fue Beatriz Mesa Mejía, Editora de la Revista Generación del Periódico El Colombiano. Ella expuso la importancia que tiene el periodismo y en general todos los medios de comunicación en una sociedad contemporánea como la de hoy; habló del surgimiento de su interés al acercarse –como lo dice ella –de manera sensible al mundo del arte gracias a su profesora Rosita; igualmente describió la exhaustiva labor que origina el periodismo  cultural escrito, donde tiene como retos motivar al público, ofrecer información y crear criterio entre los lectores, entre otros.
La siguiente en exponer su experiencia fue Azucena Restrepo Herrera, directora del Parque Explora. La cual a pesar de su reciente nombramiento en este cargo logró visualizar la fuente cultural y científica que representa el lugar en el cual está a cargo –donde como bien lo dijo—es un espacio para el público en general que esté dispuesto remitiéndose un poco a lo anteriormente dicho por Beatriz Jiménez a entrar en un mundo posible de creatividad, saber y diversión.
Por último Juliana Restrepo Tirado, directora del Museo de Arte Moderno de Medellín, compartió con los asistentes su experiencia en el ámbito cultural que se enriqueció por la mezcolanza de estudios de Nuevas Tecnologías, Publicidad, Filosofía y letras, Diseño, entre otras que la llevaron a ocupar hoy en día el puesto que tiene en el Museo de Arte Moderno, donde como lo afirma, el proceso cultural se da en equipo, donde relacionarse con el mundo es de todos.
En fin, cinco mujeres que han trabajado en el ámbito cultural, ejemplos claros de cambios pequeños desde eventos grandes, donde saben que el camino es duro y donde están concientes que formar un público cultural es todo un proceso pero que siguen firmes en el propósito.
Seguidamente se pasó a una ronda de preguntas, donde las invitadas despejaron preguntas de los asistentes.

Johanna Areiza







jueves, 31 de marzo de 2011

La "colombianidad" y Entre nos

Por: Isabel Luna Coutin


Identidad: La persona se identifica con ciertos rasgos, ya sean estos individuales o colectivos; en la película Entre nos la identidad es un asunto compartido, se supone que lo que allí se muestra debe llegar a despertar empatía –quizás sí, quizás no; depende del ángulo con que se mire–. Mariana –la protagonista– es madre, es colombiana, es inmigrante, es una mujer abandonada...


Colombianidad: Tal vez la lejanía, el estar fuera del territorio natal, hace mucho más evidente la “colombianidad”; sin embargo, el hecho de ser colombiano implica muchas cosas; lo más triste, lo más ofensivo, es llegar al punto de catalogar algo como “colombianada”: estigma ridículo, demostración de un complejo de inferioridad que dizque además supone hilaridad… ¿dónde está el orgullo patrio?, ¿en Estados Unidos? ¡Qué tristeza!… la colombianidad no existe, finalmente, el colombiano prefiere “pasar al otro lado del charco”.

El otro: Un extranjero en Nueva York; más específico, un latino en Nueva York; o, como ellos lo prefieren: un hispano en Nueva York.

El afuera: Si en el adentro no hay nada, la solución está en el afuera… en Estados Unidos de América –“obvio”–, en el conseguir el tan codiciado “sueño americano” que no es más que un tonto cliché.