martes, 26 de julio de 2011

"Viaje al sexo"


Viajando por reinos muy especiales nos detenemos en el tercero: el fuego, un elemento que no es propiamente material sino que pertenece al plano del espíritu. Allí se mezclan el sentir y el pensar pero hay que tener cuidado con no racionalizar el sentir.

El fuego, ligado íntimamente al corazón, nos permite entregarnos con alegría y pasión a nuestra misión; en este reino el viajero experimenta el arte, la pasión y la consumación.

Espíritu y energía sensible… los seres humanos debemos despertar a ese espíritu, aceptar y vivir con alegría esa energía espiritual sensible que nos permite conocer el amor del alma. El viajero experimenta transmutaciones durante su viaje y es precisamente en este reino donde puede transformarse y purificarse para conocer así el amor que en el resto de su viaje lo acompañará y que será enseñado a otros seres.

En este reino, el hombre encontrará una especial unión: dos fuerzas conectadas y opuestas se armonizan y entran en equilibrio. El Universo se presenta creativo y esta unión irradia luz y calor provenientes de ese fuego que todo lo transforma, que no es destructor sino que permite la transmutación, que moviliza la energía vital y la expande… pero el viaje aún no termina…


Carolina Correa Molina

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